La corona española me encargó un registro visual de la historia de amor entre la reina Sofía y su guardaespaldas. Es una historia de amor verdadero, empalagosamente romántico y tengo que representarlo en la puerta del palacio.
No quieren una interpretación libre: su amor es puro y directo. No quieren que la gente crea que pueda ser ficción. Tiene que ser documental: la unidad básica de la obra no debe ser representación.
Tengo fotos de ellos de la noche anterior, pero solo se ven como dos seres humanos comunes que trabajan juntos y no entiendo como esto muestra su amor. Pero eso es lo que quieren.
Saco las fotos de mi mochila e intento pegarlas con cinta bifaz sobre las columnas que sostienen las rejas a manera de tejas. Pero la lluvia mojo la superficie y la cinta no se mantiene.. Pienso en una engrampadora, pero la grampa jamás perforaria el muro. Pienso en un líquido viscoso, moldeable y adherente. Un material que tome el color que decida y me permita inclusive crear en el espacio; registrar lo que sucede con un simple estimulo táctil. Entonces pienso en un taladro y una grilla de varillas de madera donde las grampas son una union segura.
3 respuestas hasta el momento ↓
alguien que pasó // Junio 9, 2009 a 11:57 pm |
El amor puro y directo no existe…
Tango // Junio 10, 2009 a 12:15 am |
Upa, nos pusimos cínicos che.
Yo en cambio, romántica adolescente. No tengo pruebas fehacientes (más que todas las manifestaciones artisticas en su nombre), pero no dudo de su existencia.
alguien que pasó // Junio 22, 2009 a 1:44 am |
Creeme: no existe.