Archivo de la etiqueta: bondi

Guiñote

Estoy en un bondi a Rishikesh. Frenamos a tomar agua, comprar provisiones e ir al baño. Estoy en el asiento sobre la puerta esperando que arranquemos.
Entonces se sube Enrique, un amigo de Adrián que sólo conozco por cuentos y que jamás vi, salvo por alguna foto. Esta en pijama y tiene las orejas de conejo de gummo.
E: Che Tango, me mandaron a que te enseñe a jugar al Guiñote.
T: ¡Pero ya se jugar! Me enseño Adrián.
E: Uhhh. que cagada. Me vine al pedo.
T: Por hay te mandaron a que me enseñes a jugar de a cuatro. Nunca lo hice.
E:Ahh, puede ser. Es más divertido, vas a ver. Pero no creo encontremos dos jugadores más por aca.
T: No te creas, adelante estaban jugando hace un rato.
Nos acercamos hacia allí y corroboramos que efectivamente están jugando al guiñote.
E: Pero están jugando con cartas indias. ¿Sabés Indi?
T: Sé los número en nepalí. Quizá sirva de algo.
Ahora estoy en la playa sosteniendo en mi mano 6 cartas: as, tres, doce, once, diez y siete de bastos. Estamos de arrastre. Pero no se cual es el triunfo y no hay nadie a mi alrededor para preguntar.

A Pekín

27 de diciembre de 2009
Estoy en un bondi dirigido hacia Pekin. Cuando me despierto estoy en Buenos Aires y es Marzo. Pregunto cómo sucedió, si yo estaba en un bondi a Pekin.
-No Agus, eso fue hace tres meses.
-No, si yo estaba yendo a encontrarme con luchi en Pekin.
-No Agus, eso fue hace tres meses.
-¿Por qué no tengo recuerdo del encuentro con luchi, de china, de India?
Me angustio, se me paso el viaje y no tengo recuerdos. Quiero estar a 27 de diciembre en un bondi a Pekin con un futuro a corto plazo libre y nómade.
Por suerte abro los ojos. Allí estoy.

África mia

Estamos en un pantano a oscuras. No sé si es de noche o simplemente no llega la luz. Estamos en África.

Nadamos en una dirección determinada, y vemos pasar un bondi. Luchi le golpea la ventana, le abren y entra. El bondi arranca. Al principio yo nado a su lado, luego decido subirme también. Golpeo la puerta y me abren. No se sorprenden al vernos, la vida del bondi no se altera por nuestra presencia. Me siento en el piso al lado del conductor y este me empieza a hablar. No entiendo ni una palabra de lo que dice, pero lo escucho.

La gente camina por un puente hacia la oscuridad. Se parece a la entrada por Brasil de la Reserva ecológica en Costanera Sur. Pero desemboca en la isla Martín García, y luego en Zimbabwe.
Me encuentro con una amigo australiano y le digo que tenga cuidado, que una vez que se acaba la luz es zona liberada. Que si quiere lo acompaño. Me pregunto por qué soy garantia de seguridad pero no doy con la respuesta. Camino con él y se que ya estuve aquí antes.