El mundo se caia a pedazos: la injusticia, el dolor, la pobreza, la ira, la soledad, las catastrofes: todo tomaba forma e infligia dolor. Eramos testigos de la pateticidad de la humanidad. Y sentí bronca. Entonces tuve una idea: sólo necesitaríamos un alto horno, de esos que no se pueden apagar. Haríamos una fila y todos caminaríamos hacia él: adentro tiraríamos todas nuestras habilidades, capacidades y virtudes; todas aquellas cosas que nos hacen valer la pena. Así, al evaporarse, serían de la humanidad. Nos pertenecerían a todos. Y el mundo sería más justo.
Archivos
Temas
agua amor arte auto baño bondi Buenos Aires caballo campamento Carlos carta cine codigo dibujo Epi felicidad fiesta Fifi Fin del mundo futurista Gran Hermano india Jose liquido Luchi Lulu magia mar material Mongolia muerte muñeco nino película playa Quequén sangre sueños superheroe superman teatro texto Vero viaje yesoBlogroll
-
Últmos comentarios
Don Pepe on Escondidas Tango on De guantes blancos Luch on De guantes blancos Adrian on Guiñote Tango on Vórtice morfológico -
estadísticas
- 6,399 hits