Somos una novela que dan a las 6 de la tarde, salvo algunos dias especiales que dan un capítulo doble: a las 6 y a las 8. Esta segunda edición muestra las audiciones de los espectadores. Son pequeños videos que muestran a la gente ayudando al Sargento García a solucionar los crímenes que se suceden en la novela. El Sargento García es el capitán de policía que no tiene muchas luces: por eso necesita a la audiencia.
La novela de la que somos parte no es ficción: no hay actores ni escenarios. Es un universo paralelo dentro de la realidad: somos personas que tenemos una vida rutinaria y nos desenvolvemos normalmente. La transmisión de la novela es la ventana que muestra este universo. Cuando se acerca la hora nos ponemos nerviosos: es nuestra hora diaria de laburo. Nuestras acciones no cambian, simplemente somos concientes que durante esa hora estamos siendo vistos por todo el mundo. El único contacto entre los universos simultaneos son los videos de las audiciones para el Sargento garcía.
El régimen es futurista y totalitario. Somos víctimas y no actuamos libremente. No sabemos por qué algunos parecen tener algún arreglo con el líder: es la única manera de explicar por qué se desenvuelven tan libremente sin miedo a las consecuencias.
Estamos caminando y Nelly dice algo. (No sé quien es Nelly, solo sé que se llama así, es rubia y se parece a Doris del Valle.)
El líder dice:
-Nelly: véngase a las 11 a la playa.
Esta frase esta codificada. Lo que realmente quiere decir el líder es que a las once la van a fusilar, o ahogar, depende su humor.
Nelly le agradece y lo besa: está tan sometida que hasta agradece su codena,
Estamos en el mar. Veo que el hechicerco (al cual no se por qué lo pienso como sorcero) esta siendo ahogado por una horda de gente. Lo cargan en los hombros y lo llevan al lugar demarcado en el medio del agua: una cruz dibujada cuyo trazo recuerda a un dibujo sobre la arena.
