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Bike Surf

Es una celebracion especial. Caemos al lugar con Luli y la negra, pero yo soy la que tengo nervios de llegar; se ve que algo o alguien me esta esperando. Estoy en la galeria de un PH sentada charlando con gente. Alguien apunta un iphone al cielo y saca una foto: todos vemos la captura de la imagen en la pantalla y la iluminación azulada que genera.

Otro dice: Buenasnoites, como nombrando el cielo que tenemos frente a nosotros. O quizá una constelación.

Yo respondo: Si, Buenas Noites.

Alguien a mi lado se caga de risa. Al parecer hice un juego de palabras en portuñol y dada que parte de nuestra audiencia es brasilera, es el chiste indicado.

Salgo a tomar aire al frente de la casa. Se encuentra sobre una barranca que termina en una cerca de piedras. En frente está el mar y es el amanecer. Podria ser Mar del Plata, pero sé que es Quequén.

Me estiro,  arqueo la espalda, giro el cuello, me relajo. Luli y la negra se estan yendo y yo me quedo: mi noche no ha terminado. Cuando doblan en la esquina saludan a alguien que no llego a ver  y siguen de largo. Cuando se acercan veo que son Loques y Benja. Están yendo a surfear. Loques se acerca y me muestra su bici.

-Me convenciste de que me la compre.

-Esta buena?

-Y… es básica.

Es una bicicleta amarilla muy finita. De frente es casi invisible. Cuando la miro en detalle veo que en realidad es un arco de metal sobre el piso. La cadena se engancha en uno de los extremos y no es continua. No tiene pedales, y el asiento , muy pequeño, está suspendido sobre tanzas. Al mirar el piso noto que que hay una vela de windsurf. 

-No es tan básica che, podes hacer wind surf. (bike surf)

-Sí, vinimos a probarla. Trajimos el equipo de buceo.

Benja y Loques están vestidos de buzo ahora, tienen el tubo de oxigeno  y las patas de rana; yo pienso que no es muy recomendable mandarse de macho no más a bucear sin saber. Pueden explotarte los tímpanos.

-Por eso trajimos el snorkel.

Pienso en la conectividad y como un tubo pretende alargar un espacio respirable. Como una zapatilla de electricidad..

Tienen las patas de rana, el traje y algo en la boca. Cuando estan adentro del mar, veo a su alrededor volumentes coloridos de goma gigantes flotando: cilindros, conos, pelotas y un pato. Los cilindros gigantes son los tubos de snorkel. Y gracias a ellos van a poder conservar el oido.

Stand up vs. Standup

Le pregunto que va a hacer de su vida. Si va a vivir acá, en quequen o dónde.

L: Vivir en Quequén o en el gran Buenos Aires es lo mismo, y prefiero estar ahi para poder seguir mi sueño de hacer stand up.

T:¿De qué?

L: De hacer stand up.

Pienso que  no es tan gracioso como para dedicarse a eso.

T:¿Y en qué parte del gran Buenos aires?

L: Cerca del circuito de stand up.

Le digo que en estos dias hay un show de un groso y me pregunta de quién.

T:No me acuerdo, pará que pienso.

Se que lo lei en algún blog. Mi cabeza toma la forma de mi netvibes y busco la actividad en cuestión: el mono que piensa, dilbert, tute, el geek, critica, transmongoliano, baires, somos bilingues, música, under, indie, noticias, tecno, arte, etc. Tengo sobrecargado mi netvibes: muchos blogs que leer generando la necesidad de ser leidos.  Sobreinformación-desinformación. Tengo que reencontrar mi versión unplugged.

Busco la solapa de Blogs-agenda y busco lado b. Se que ahi lei sobre el show de stand up.

T: ¿Vas a hacer Standup?

L con intriga: ¿decis que stand up y Standup no es lo mismo?

 

Pienso que son dos categorias de comedia que describen distintas géneros de una misma especie. También pienso lo molesto que resulta una niña sabelotodo, pretensiosa y pomposa que todo lo categoriza metodológicamente y que pretende hacer ciencia de una charla entre amigos.

 

Bahía de los vientos

Le di una última oportunidad.

Y salimos una vez más.

Estoy dormida en su auto.

Me avisa que llegamos.

Se acerca y me besa.

Le digo que voy a caminar por bahia.

El no viene.

Parece que así se decidio el final.

Estoy sola en bahía de los vientos, es de noche y miro hacia la playa. Solo se escucha un mar lleno de ira golpeando los acantilados. (Recuerdo que alguna vez oí que definian la ira como pasión del alma). Pienso en Friedrich y en Turner y los comprendo. Si tuviese un lienzo enfrente escrbiria: “ce n’est pas le sublime”.

Todo está a oscuras; debe ser luna nueva. No se ve nada, salvo unas estructuras de hierro que parecen vivas dentro del mar y que al parecer son parte de él. No están iluminadas: tienen luz propia, como si compartiesen la materia con la luna y reflejasen la luz del sol. Se mueven con el mismo enojo y son hipnóticas. Quiero tocarlas: quiero la informacion táctil de esos cuerpos danzantes. Siento que en ese estímulo está lo que necesito saber.

El fin del mundo

Salgo del cumpleaños de Tati y al parecer estoy caminando por los médanos de la playa de Quequén. Empieza a llover; luego a nevar. Me cuesta caminar; siento que cargo mucho peso aunque en realidad no llevo nada. Siento que el viento me impide seguir. Me patino; la huella de mi mano queda marcada en la nieve. Intento agarrar la nieve para hacer una escultura, pero no puedo: es muy volatil.
¿Nieve en Quequén en abril? En julio en buenos Aires lo entiendo, pero en otoño en Quequén?
Tengo las sensación real de las consecuencias de la contaminación, del cambio climático. Me angustio. Se me hace evidente que la nieve no es un suceso azaroso, sino el principio del fin. Siento que el fin del mundo, como lo conocimos hasta ahora está cerca y voy a ser testigo de la catástrofe. Pienso que ya no hay vuelta atrás. Todas las películas catastróficas de Hollywood se me vienen a la cabeza. Pienso que los yanquis deben tener armado un sistema de seguridad, ciudades subterráneas. Sé que en la argentina no hay posibilidad: serán pocos los que sobrevivan si es que hay alguno que lo haga. Pienso en cómo bajo condiciones hostiles, todo se va a redefinir: el entretenimiento, el ocio, el trabajo, las relaciones: habrá que aprender a vivir nuevamente.
Llego a la cima del médano. Están los viejos en una casa, que al parecer es suya, concentrados haciendo algo. A la izquierda hay también una playa, pero esta no tiene nieve. Sigo caminando. En un auto esta Luchi con compañeros de facultad. El auto está estacionado, pero todos están adrentro, al parecer fumando. Abro la puerta y les digo: ¡Está nevando! No entienden lo que digo debido a la excepcionalidad del suceso. Miran la playa y no ven nieve.
-Ahí no nevó, no sé porqué.- (pienso en el mar y su influencia sobre la amplitud térmica)-Miren ahi.

Subimos a mirar pero es de noche, y la nieve no se ve bien. Pero yo se que esta ahi, acomodándose, marcando territorio…

Pienso que tengo que usar lámparas de bajo consumo, usar la bicicleta, envases retornables y rechazar el plástico. Definitivamente usar Blackle.