Archivo de la etiqueta: yeso

Terminator (Message in a bottle III)

Un hombre tiene una especie de yeso en la gamba. Más que un yeso, es una pierna de terminator: se diferencian piezas encastradas, mecanismos, distintos materiales y articulaciones. Es sofisticada; probablemente con tecnología robótica. El hombre es parte de una sociedad futurista: sé que no es un robot sino uno de los pocos ejemplares de la raza humana subversiva que todavia vive e intenta luchar contra el dominio de la máquina. Le toco la pierna y le pregunto porque me esconde su secreto; yo sé (y se lo digo) que si se saca esa pierna falsa va a estar todo bien, todo seguirá funcionando normalmente. Simplemente va a ser mas libre. Lo ayudo a sacársela, paso a paso, y la sensación de libertad de traduce en una pileta gigante de agua.

Y nado. Nado como si nunca hubiera sentido la sensación de flotar, como si por primera vez en mi vida imaginase un mundo sin gravedad. Voy hacia un lado de la pileta y hacia el otro. Parece gigante. La atravieso muy rápidamente  y asumo que fui muy veloz. De un segundo a otro me doy cuenta que no es muy honda. Pienso que quienes la construyeron solo pensaron en sus hijos, pero se olvidaron que iban a crecer. Veo que tan solo tiene 10 centímetros de agua. Pienso: “¿Cómo habré hecho para nadar con tan poco agua?”. Sé que no se desagotó. Sin embargo vuelvo a probar y puedo nadar perfectamente.

Llego hasta el final de la pileta y salgo.Estan las chicas pasando un fin de semana en el campo. Busco mi ropa (cual Adan y Eva al salir del Edén, me doy cuenta que no llevaba nada) y entre los muchos pares de zapatos veo dos pares que son mios. Eso quiere decir, pienso, que vine dos veces. Pienso en la analogía de salir y entrar del país con distinto pasaporte en migraciones. Sin embargo salí solo una vez. Cuando me acerco a buscar respuestas se larga a llover de golpe, a cántaros, o como diria carloshuber, a caer soretes de punta.

Octubre 2007

El Conde de Olivares

duque_olivares

Cumpleaños de Monique y/o Cumpleaños de fifi. Viene alguien y me pide si puedo ir a avisarle a Jorge que ya están las ensaladas.
-¿Quién es Jorge?
-El parrillero.
-¿La parrilla está donde está siempre?,
-Si allá ( y marca otro lado).

Andrea y Javier, unos profesores mios, están ahí, y también les encomendaron avisarle al parrillero. La casa es la misma que conozco pero está ubicada en un campo. Encaro hacia el parillero y me acuesto en el camino. Pienso que pensarán si me vieran tirada; se murió, se puso a dormir la siesta. Sé que si miro para atrás voy a formar parte de una performance. Me paro de un salto y empiezo a moverme, saltando. El piso produce el efecto de una colchoneta saltarina y es divertido saltar. En eso viene mi tío (?) a caballo con una espada (es el Conde de Olivares de Velázquez) gritando que soy la deshonra de la familia y que espera no verme nunca más. Me encara directo, con un esbirro a su lado en un caballo negro.
Sigue gritando. No entiendo como surgió este odio tan de repente. Me meto en la arboleda, corro para que no me alcance, me golpea con su espada en la espalda pero safo. Corro, y en mi misma dirección viene otro caballo que casi me pisa, pero vuelvo a safar. Veo una casa y pienso: “En esa casa es obvio que vive el viejo sabio, que es el hermano del padre de mi tío malo, y me va a proteger”. Paso cerca para que me vea asustada y me cuide.

Estamos en un lugar raro. Hay vitrinas como de museo de Ciencias Naturales. Pero no es un museo, es más bien un anticuario. Veo que una de las vitrinas esta marcada con huellas. Es increíble. En toda la vitrina aparecen marcadas partes del cuerpo como en mis instalaciones. No puedo creer la semejanza porque las vitrinas parecen ser naturales, como si un proceso de fosilización las hubiesegenerado y no la mano humana. La miro con detalle. Me vuelve loca que el resto de la gente no lo aprecie. Quiero tener yeso, mucho yeso. Entonces me acuerdo que tengo la maquina de fotos de carmen. La busco. Cuando vuelvo, la vitrina tiene una tela encima protegiéndola. La gente, ahora que ve que necesita protección, se la toma en serio. La corro un poco. Le quiero sacar fotos. Hay mas gente sacándole, pero sé que no vana percibir el detalle de las marcas de la piel. Saco fotos, salen oscuras. El flash no quiere salir. La maquina se empieza a rebobinar.
-EHH? Hace cuando no escuchaba ese ruido.- Estaba puesta en
analogica, yo quería digital, y encima le acabe el rollo a la gorda. Tengo un dilema sobre el soporte de las fotos. Le digo a carmen que le acabe el rollo. No le molesta.

Estamos en el estacionamiento de la Virazón. Veo que se queda un auto como si se apagó al estacionar. Me acerco a empujar. De repente el auto es un auto de carrera hecho a escala en barro, tamaño bicicleta.
Pero lo empujamos como si nada, como si esa fuera la forma que los autos adquieren al ser estacionados.

Hay muchas pendejas en el cuarto de los viejos, como un pijama party. Nosotras estamos en el piso de abajo, hay un balcón grande, afuera hay una ducha. Estamos sucias, como embarradas. Tati tiene una toalla y entra al baño que esta en balcón.
-No no puedo bañarme acá.
-Porque no?
-Por que me vana mirar las pendejas desde arriba (el baño no tiene techo. )
-Ni que fueran pendejos pajeros de 14 anos tati.
Todas insistimos. Yo quiero entrar a bañarme y estoy lista para hacerlo, pero no se que va a decidir tati.